viernes, 7 de diciembre de 2007

Sharon Fridman


Vaya, vaya, ya tenemos a "nuestro" Sharon en el portal danza.es
Su referencia biográfica queda escasa, ya que entre otras cosas se han olvidado de mencionar su última quimera: el Certamen Coreográfico de Madrid.
Bueno, poco a poco... Ya tienes el hueco merecido en diversos medios y que se hará cada vez más grande.
Enhorabuena, Sharon.

Shahar en la escuela de circo Carampa


Estos días está impartiendo Shahar Dor, de quien ya he hablado en este blog, un intensivo de solo improvisación.
El curso ha tenido una acogida que no extraña. Se han abierto fronteras, porque los alumnos no llegan sólo de Madrid, sino también de fuera y del abanico abierto, multidisciplinar y tan rico que es la danza contemporánea y las artes que con ella se relacionan.
Me lo estoy perdiendo. Ahora mismo posiblemente Shahar susurre sus ideas de arte, transmita con ojos y manos la sutileza de la creación, o puede que ya mismo los alumnos estén dando rienda suelta a su interior. Espero que no lo escondan, sino que lo pongan en sus propias manos para, una vez fuera, lo disfruten y lo engrandezcan.

Al día con Provisional Danza



Ya está Tatiana en Provisional. Estaba hace meses, pero ahora, creo que por primera vez, empezará a aparecer en las próximas piezas. Una más de la cantera de Carmen Senra. Creo que no nos defraudará. Buena adquisición.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Dos menciones importantes (la Werner y el Certamen)

- Carmen Werner ganó merecidamente el Premio Nacional de Danza 2007. Ya era hora.

- Pisando Ovos ganadores del Certamen Coreográfico de Madrid. Muy de acuerdo, transmiten muchísimo con una pieza (extracto) en la que realmente no bailan.
Sharon Fridman era el ganador para todo el mundo. De hecho, se llevó tres premios, entre ellos el del público, y parte del segundo y tercero que este año inexplicablemente juntaron para dárselo a tres compañías. Me alegro muchísimo por Sharon. Su pieza lo merece y me siento orgullosa de haber sido coreografiada por él.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Denuncias en la danza contemporánea


Vivimos un momento difícil de la historia. Nos estamos acostumbrando a la violencia, a la humillación, al dolor humano, al deterioro de la tierra... Tal vez por eso, porque nos hemos acostumbrado y vivimos ese mal humano como propio y natural, hace tiempo que en el arte levantan la voz los creadores para recordarnos que algo estamos haciendo mal, para denunciar y hacernos reflexionar... Continuación
Les Ballets C de la B (Import Export), Akram Khan (Zero Degrees) y Sidi Larbi Cherkaoui (Myth) nos han traído al Festival de Otoño esa protesta sobre un mundo y un hombre destructivos que está creando el ser humano.

Myth no entra en la reseña que he hecho en Danza Ballet, pero tendré que hablar de esa pieza en algún momento. Merece la pena.


domingo, 28 de octubre de 2007

Kathak

Y éste es un vídeo del kathak, técnica milenaria de la India que Akram Khan fusiona con la danza contemporánea. De ahí los brazos, giros y manos y dedos, incluso los "taconeos" de pies descalzos que vemos tanto en él como en Sidi Larbi.

Zero Degrees

Lo habéis visto, seguro. Akram Khan y Les Ballets C. de la B.
Ya enlazaré a mi comentario en Danza Ballet, pero de momento quería recordarlo con un vídeo.
Aquí puedo comentar aquello que no haré en el artículo. Me vinieron muchas cosas a la cabeza cuando lo vi. Una de ellas fue que al ver a Akram bailar pensé en cuál es el prototipo de bailarín. Vemos a un bailarín no muy alto, musculado, fibroso, que incluso a veces da la sensación de ser algo compacto. Sidi sin embargo está más suelto. Tiene ese físico y esa forma de moverse fluidos. Akram es más duro. Y sin embargo levanta teatros y gusta. Es enérgico, rápido, muy rápido. Sí, es flexible, pero al mismo tiempo es duro.
Tal vez me reconozca, salvando las kilométricas distancias, en él. Yo soy dura, agarrotada y rígida a veces, tengo menos flexibilidad que los demás bailarines. Y si algo bueno tengo es que soy enérgica. No me cuestan los ritmos rápidos porque me llevo bien con los retos y con mi cuerpo, salvo cuando se trata de abrirlo de par en par. Eso no basta, pero Akram demuestra que el bailarín físico puede transmitir fluidez sin ser fluido del todo, puede transmitir pasión mediante la energía y la ambición del cuerpo, la fortaleza y armonía de un físico generoso.

UniCo y la danza


Como sabéis muchos, soy correctora, editora y chica de las labores del lenguaje, en general. Pertenezco a la Unión de Correctores (UniCo). Luchamos por el reconocimiento de nuestro trabajo, algo difícil. Pero UniCo está llegando lejos. Para ello se les ocurrió convocar una gincana de erratas, que conmemorara el día del corrector (27 de octubre). Un safari, cámara en mano. Los correctores han recorrido las calles y han fotografiado esos carteles que a todos nos han sorprendido alguna vez, carteles con las patadas más imposibles a la lengua. Y lo han recogido los medios, El País entre otros. Entre las fotos he encontrado una de la ciudad de la danza. Vale que lo que en ella aparece son sólo errores de puntuación, algo superfluo para más de la mitad de la ciudadanía, pero a nuestros ojos es no sólo un grave error de escritura sino algo hasta difícil de hacer.
De nuevo puedo conjugar mis dos placeres: la danza y el lenguaje.

sábado, 29 de septiembre de 2007

Los hombres también mueven paredes

Viendo la gira que tiene programada Provisional, me encuentro que representan todavía Los hombres también mueven paredes.
Y allí vemos a unos jóvenes Rebeca Falcón, Mónica García, Marta Izquierdo, Joaquín López y Nicolas Rambaud, entre otros.
Provisional, gran cantera de grandes.

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40 Tipos de vodka. Provisional Danza

No me puedo esperar a mí misma. No puedo esperar a escribir lo que tengo previsto sobre ellos, sobre las piezas que he visto estos días.
Me he dicho: pues aunque sea me adelanto a mí misma y pego el vídeo de lo que vi ayer. Por cierto, el vídeo no hace justicia a la pieza.
Me encantó y ahora no quiero dar argumentos. Disfruté de la estética de la diversión y de mucho más.
Y pego también la definición de Paloma Calle:

En "40 tipos de vodka" se habla de escapar de la ansiedad mediante la búsqueda del placer.
Se habla de la fragilidad de las personas frente al sistema.
Se habla de caer en la dinámica de la inercia.
Se habla de hacer lo que a uno le de la gana y de hacer cosas sin saber por qué.
Se fuma, se bebe, se baila, se canta, se reza, se folla...

Y también se habla.

Y unos pequeños apuntes sobre los bailarines:
Carmen, Laura y Manuel como siempre fantásticos. Manuel borda los monólogos absurdos, además. Buenísimos, qué voy a decir que no sepamos.
Vicky está increíble. Se come el escenario. Eso es técnica, presencia, sensualidad, transmitir... Eso es una bailarina.
Josué e Igor son los "nuevos". Aún se les nota. Josué ha mejorado mucho. Creo que ha sabido aprovechar la fluidez de las clases de Ángela. A ratos le sigue faltando plié, pero va muy bien. A Igor no sé por qué no se le ve mucho. Y lo que sí se le ve es mirar de reojillo de vez en cuando. Además, a los dos les falta esa actitud y presencia natural, segura e imponente que tienen los demás.
Buen trabajo también el de la dirección artística de Daniel Abreu.

Pero lo que sí merece todo tipo de comentarios es la coreografía que ha hecho Carmen. Muy muy buena. Y ya daré argumentos en Danza Ballet.



Todavía se puede ver esta pieza hasta el domingo 30 en la Cuarta Pared. Merece la pena.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Volumeni in Movimentum. Michelle Man and Friends

Una cita: 1 de octubre a las 12:00 o a las 20:00 y 4 de octubre a la 13:00 o a las 18:30.
Biblioteca del Colegio de Arquitectos (C/Barquillo 12).

Un recorrido coreográfico “en silencio” donde vitalizamos el espacio a través del dialogo con los fondos antiguos de la biblioteca, la danza contemporánea y un publico móvil.



Un espacio inesperado, una biblioteca, silencio y unos cuerpos que dan volumen a todo ello.
Una coreografía que se inspira en los tratados de geometría y arquitectura, las perspectivas, y que puesta en un lugar así ofrece los puntos de vista que se quieran escoger. Un espacio transformado y cambiante por las energías y los sonidos propios de los cuerpos en movimiento.

Michelle Man coreografía y dirige esta pieza que no nos podemos perder. Una pieza en colaboración con Elena Pérez Garrigues.

Perspectivas nuevas para la danza.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Suspender

Cuando busco fotos y vídeos, a veces reconozco sensaciones y técnicas. Por eso creo fundamental la fotografía para la danza.

Esta vez estas fotografías me han llevado a pensar en las suspensiones.
Podemos bailar una frase, una coreografía dada bien, digamos. Podemos hacerlo según se nos indica o interpretando a nuestra manera lo que se nos propone. Sin embargo, como otras veces he dicho, no se trata de hacerlo bien, correcto, sino de hacerlo atrayente, encantador, y sobre todo sorprendente. A veces nos sorprendemos con la ejecución de ciertos bailarines. Tal vez no lo analicemos, pero en muchas ocasiones esa sorpresa o excitación que nos provocan se debe a que su ejecución es rítmica (es decir, con cambios de ritmo) y con suspensiones.
Al hilo recuerdo una frase que alguien dijo hace poco en un espectáculo nuestro: "Algo pasa entre el cuerpo y el espacio". Y las suspensiones son una manera de expresar ese algo. Desafiamos el espacio y el tiempo. Si realizamos un salto y conseguimos suspenderlo en el aire al menos un segundo, estamos parando el tiempo y abarcando un espacio que no sólo está para recorrerlo sino para abarcarlo y apropiarnos de él.
En contemporáneo, del mismo modo, las caídas al suelo pueden suspenderse en ocasiones. Podemos caer como un plomo, pero también podemos arrañar un segundo a la frase, alargar el tiempo y rellenar el espacio que ocupa nuestro cuerpo hasta que estamos en el suelo.
Estas creaciones de suspensión añaden algo a nuestra danza que no se espera, porque lo que transmitimos es que desafiamos nuestros alrededores y no sólo ejecutamos con virtuosismo. Desafiamos los límites de nuestro cuerpo y de lo que le rodea, sean los tiempos, las cuentas, el ritmo, el espacio o la potencia física.
Experimentarlo, si lo conseguimos, nos da placer. Nos vemos "volar" como en un ay sin respiro. Es algo así; es como mantener el aire, aguantar la respiración, retener nuestro cuerpo, pero que al mismo tiempo parezca que le estamos dando una libertad aérea.
Este tipo de cosas son las que distinguen las buenas ejecuciones de las increíbles. Algo increíble es algo que no esperas, es algo que está desafiando las posibilidades de la realidad, en este caso físicas, y digo físicas en el sentido más literal: somos un cuerpo en un espacio, en un tiempo, rodeado de otros elementos. Y con todo ello nos relacionamos.
Suspender y suspenderse es hacer física o desafiarla. Porque si algo pasa ahí, entre el cuerpo y el espacio-tiempo, sólo tenemos que pensarlo, proponérnoslo y conseguiremos, tras investigar en qué es ese algo, darle al cuerpo las armas que tiene para desafiarlo.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Butoh


Pego el enlace a El País Semanal de hoy. Un artículo de Roger Salas sobre Kazuo Oono.
Y cito a Salas: "buscar sobre la no-acción una esencia en el movimiento".
Y Kazuo: "lo que importa es una esencia que se transmite".

Yo añado que si bien la danza butoh es un arte complicado que cuesta comprender, y que, como bien dice Salas, está muy ligada a la concepción de la muerte o a la consciencia de ella, hay algo que me interesa. Algo que puede tener mucho jugo si consiguiéramos entender del todo el butoh. Y es además algo a lo que me he referido en otras ocasiones (Teatro del Silencio) porque siempre me ha atraído: la belleza de lo grotesco, lo feo, lo deforme, el mal... Veo interesante indagar en por qué en diversas culturas y diferentes expresiones artísticas (pintura, literatura, teatro, danza...), el hombre se ha visto atraído por esa parte fea de su esencia.

Kathleen Hermesdorf. Lujo animal

Kathleen es un animal. No sé cuál. Tiene que ser un animal enérgico, fibroso, vital y activo.
Su danza propone caminos nuevos. Propone el camino de la fuerza física que toma forma a través del desahogo, de la liberación del cuerpo, un cuerpo muy preparado. Con ella gritamos, gesticulamos, saltamos, rodamos y vivimos el release más físico. Rápidos movimientos entrecortados, pero que generan secuencias muy bailadas, rítmicas, plagadas de imágenes difíciles de alcanzar. La música ayuda. Es una música también animal, una música que tira de tu adrenalina y ayuda en las secuencias rítmicas.
Pero verla a ella es otra cosa. Cuando proponía los ejercicios parecían fáciles, porque ella los lleva dentro, porque ella es así de vigorosa y enérgica como su danza.
Además de las clases pudimos ver dos piezas en las que aparecía majestuosa y bella. Ese cuerpo musculado y flexible se vio enriquecido por una actitud poderosa en la improvisación que se marcaron Shara Shelton, Stephanie Mhaer, Francesca Scaroni y Shahar Dor. Pongo el principio de la impro que grabé allí. Ella, la de verde, atrapaba las miradas.
En otra ocasión pudimos ver una pieza increíble junto con Francesca (Inspirare de Shara Shelton). Ayudadas de una vestimenta masculina y grandes dosis de harina sobre el escenario (maravillosa aula de Ponderosa que aparece en el vídeo de la impro), su energía no quedaba en su cuerpo ni en el espacio que generaba en los contact con Francesca, sino que llegaba a las primeras filas. Conseguía que quisiéramos salir hasta ella y dejarnos manipular por ese cuerpo animal para rebozarnos bailando en la harina. Pieza de la que pongo también un fragmento que aparece en youtube.
Por último, he encontrado un vídeo reciente que muestra algunos de sus ejercicios en clase. En él se puede ver que, además de todo lo dicho anteriormente, hace un gran uso del espacio. Desplazamientos, semiencuentros y ritmos entrecortados. Una energía que en este caso los alumnos no consiguen alcanzar. Es difícil acercarse a un nivel como el de Kathleen. (Aún no se puede colgar.)

Todo un lujo, Kathleen. El lujo animal.


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viernes, 7 de septiembre de 2007

Septiembre



Septiembre creo que es el peor mes del año. Justo después de mi cumpleaños, es el tiempo en el que había que volver al cole, cuando acaba el calorcito y empiezan las lluvias y el frío que tan poco me gustan. Septiembre tiene ese aire de responsabilidad. Supone conectarte con la vida real, con las obligaciones, las responsabilidades, aunque no te hayas ido a ningún sitio o no hayas tenido vacaciones. Por eso la gente se empeña cada septiembre en ir al gimnasio y aprender inglés. Ilusos, es porque es septiembre, ya se pasará.
Sin embargo, septiembre tiene otras cosas buenas. Además de recibir clases de danza, empiezan los festivales, empiezan los espectáculos. Tantos que la agenda tiembla y el bolsillo, por supuesto. Pero eso significa que en septiembre, a pesar de que bajen las temperaturas, de que anochezca antes de que me termine la cerveza, empieza el movimiento. Otro tipo de movimiento, pero también necesario.

Así que tenemos de momento que arrancar con esta agenda que seguirá hinchándose en otoño, y lo hacemos con Territorio Danza (Sala Cuarta Pared), del 17 de septiembre al 13 de octubre.
Y en él recomiendo:

- Vitrinas de la compañía Lapsus Dansa (18 y 19 de septiembre).
- Noches de solos de Provisional Danza (21-23 de septiembre); Noches de dúo (25 y 26 de septiembre); Noches de todos (28-30 de septiembre).

Y por supuesto está la Noche en Blanco (22 de septiembre), de la que ya hablaré cuando consiga ver un programa decente.

Disfrutemos de las cosas buenas que tiene abandonar el verano.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Silent Screen/Bella figura





Definitivamente no voy a ir a verlo. Pero al final la cuestión temporal es la que pesa. Tengo poco margen para organizar mi trabajo e ir al Real.
Así que pego algunas fotos que merecen la pena, del portal danza-eter.

martes, 4 de septiembre de 2007

Lo de siempre

Ayer paseaba por la plaza de Oriente y de repente veo un cartel en el Teatro Real. Sí, efectivamente, desde hoy está el Nederlands Dans Theater representando Bella figura. De esta pieza es la imagen del cartel. Lo primero que pensé: "mierda, esta obra la quiero ver, pero es en el Teatro Real"... Veo la programación y era cierto que del Teatro Real poco se podía esperar. Los precios evidentemente son altos, o por lo menos para esta obra no hay menos de 18 euros y en la picorota más absoluta. Me hace mucha gracia cuando escucho que este teatro tiene precios adsequibles. Claro, depende de para qué y lugar del teatro. Lo peor de todo es que está programada sólo para cuatro días. Eso imagino que incrementa el precio, además de ser un espectáculo importante. Si se programa algo sólo cuatro días, hay que sacarle el mayor partido. En fin, irán los de siempre, imagino.
Yo aún dudo si ir o no porque me gustaría mucho ver esta pieza.
Muestra de ello es que ya hice un post sobre ella y Jirí Kylian el 21 de enero de 2007. Pero vuelvo a poner el vídeo para los que no puedan ir a ver la pieza. El Teatro Real te pone muy fácil no ir.

miércoles, 29 de agosto de 2007

5.ª Muestra de circo, teatro y música “A pie de calle” (Lavapiés/La Latina)


Del 7 al 15 de agosto tuvo lugar de nuevo este acontecimiento urbano.

La Asociación Cultural Nuevas Tendencias junto con Lo Máximo organizaron como cada año una muestra del panorama callejero internacional de circo, teatro, música y, por primera vez, danza.

La popular zona de Lavapiés y La Latina vistió sus calles de algo más que cañas, minis, vinitos y tapas. Quien lo vive y lo frecuenta sabe de su tan nombrada multiculturalidad, su mezcla de ambientes y gentes. Pero este barrio madrileño es mucho más que todo eso. Es un perfecto enclave en el que se concentran la tradición, el Madrid más costumbrista, la modernidad y, sobre todo, la iniciativa de nuevas tendencias culturales. Esta muestra es un buen reflejo de ello. Como ellos mismos dicen, impasibles al desaliento, a base de positivismo y buen humor, consiguen, a pesar de las trabas del Ayuntamiento y con ninguna ayuda más que la de la energía, el entusiasmo y el bolsillo de los bares de la zona y de ellos mismos, que la cultura callejera tome entidad. Ellos hacen de Madrid un lugar abierto al ciudadano, el cual participa de los espectáculos, la música, el baile y la bebida de las barras. Las emblemáticas calles son arte y diversión, una diversión que transmiten ellos los primeros, los organizadores. Las sonrisas y predisposición a todo, de nombres como Elena o Malena, dedicación y entrega para que todo salga bien y como los artistas desean, etc. son la primera puerta que quien en esta muestra participa ve abierta y tras la cual sólo hay confianza, ganas y generosidad.

Números de teatro-circo de Francia (Scénes de Meninges) o del mismo Madrid, la Niña Terremoto, pasando por los grandes La Mano Jueves, que hicieron del mundo laboral un mundo de personajes tiernos y realmente divertidos (Jose-profesor de tenis me subió al escenario y entre vergüenzas y carcajadas me encandiló), o el Payaso Incandescente nos hicieron reír sentados sobre los adoquines de representativas calles como Olivar o Lavapiés, del 7 al 10 de agosto.

A partir del sábado 11 nos trasladamos a la plaza de los Carros. La música de la Cornelius Big Band, las acrobacias estéticas de Chimichurri o la salada Circonchita son sólo una muestra. Venían de Málaga, Italia, Extremadura o Argentina. Venían para seguir engalanando las calles de arte y gracia. Y por primera vez, y esperemos que este nuevo plato en el menú de “A pie de calle” se repita todos los años, hubo danza contemporánea (Fugapiés -nosotros-). Quienes participamos en este número no sólo vivimos este festival mientras duraba la actuación. El festival se saboreaba desde el momento en que se ponen en contacto contigo, y después allí cuando te consultan sobre la instalación de los medios escénicos. Están a tu disposición, a disposición de tu arte.

Te das a un público diverso, un público joven, pero también mayor, también un público al que le llegan los números a su lugar de reposo, porque siempre se sienta en esa plaza a beber vino desde hace años, un público más entrenado en las artes del consumismo o un público extranjero, o aquel que baja a hacer recados y se encuentra contigo. Todo esto consigue “A pie de calle”. Consigue meterse en las callejuelas y los edificios más antiguos, en las plazas de mayor solera y acercar a la gente a la verdadera diversión. La diversión de descubrir lo nuevo e inesperado en tu querido barrio.

Quienes lo vivimos desde un lado u otro de la escena sentimos la indignación de que este proyecto no tenga el apoyo merecido, pero, al mismo tiempo, la alegría de que se sostenga, y de esta manera tan digna y hermosa, gracias a la colaboración y participación de tanta gente que cree en el arte, pero que ante todo cree en el barrio.

Y, sí, allí estuvimos y bailamos y quedó bonito y gustó y lo disfrutamos...

martes, 28 de agosto de 2007

Shahar Dor. Filosofía necesaria


Conocimos a Shahar en julio, en el Ponderosa Tanzland Festival (Alemania). En este festival formativo de danza contemporánea, este multidisciplinar israelí nos ofreció su visión del mundo creativo en el curso de Solo Improvisational Performance.

Hombre pausado, de habla calma y profunda, transmitía con la palabra en qué consiste expresar. Se trata de trabajar desde dentro, escuchándonos a nosotros mismos, a nuestro cuerpo y sus alrededores. Cuando nos escuchamos surge la sincera creatividad. Cuando creamos, ampliamos el vocabulario de nuestro cuerpo y nuestra presencia se vuelve contundente porque nos la creemos. No basta la técnica. Cualquier artista escénico puede agarrarse a ella y dejar de lado la voluntad de hacerse preguntas, explorar y transformar su mente. Su enseñanza y trabajos están basados en la creación de una imagen espontánea, a través de la cual se puede expresar el humor, la sensibilidad y la libertad del funcionamiento espontáneo de los aspectos comunicativos. A partir de esa imagen o gesto se puede crear una acción y esa acción provoca una experiencia, la que siente el artista y la que al mismo tiempo recibe el público.

A través de la intuición podemos crear un espacio dinámico en el que el movimiento resulte algo no visto y un tiempo en el que puedan ocurrir todas las historias imprevistas.

Las intenciones artísticas se perciben en el momento del acto porque son sinceras y veraces, porque nacen del silencio del corazón del artista que medita y siente.

Shahar ofrece una filosofía del performer, aparentemente complicada, pero cuando habla sugiere y transmite con sencillez ese ambiente propicio para la creación y la transmisión de imágenes sinceras.

Todo artista que se ofrece ante un público se está abriendo y entregando. Pero no sólo entrega su técnica aprendida y ensayada, sino que debe tener presente el camino de la expresión. Un artista debe tener confianza en su base técnica y profundizar en estas otras fases de la creación para así sentir en escena y, por tanto, hacer sentir al espectador algo más de lo que acostumbra a ver.

Podemos buscar e indagar en nosotros mismos y con esa confianza darnos con generosidad y dejarnos llevar por nuestras expresiones más profundas.

Tal vez tengamos la posibilidad algún día de que Shahar nos transmita con sus propias palabras y ejercicios las propuestas de este camino de indagación. Cualquier artista, cualquier bailarín, cualquier actor sabría aprovecharlo, disfrutarlo y aprender de ello para que sus creaciones se vieran enriquecidas al máximo.


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sábado, 28 de julio de 2007

Gracias

Gracias a los que me leen, a los que me sujetan, a los que me abrazan, a los que me llaman, me escriben, me observan, a los que siendo ellos mismos me ayudan...
Gracias a los que me quieren.

jueves, 26 de julio de 2007

Sin título

Recurro a esta foto de una coreografía de Mats Ek.
Recurro porque me he escurrido, me he escapado entre sus brazos y no me he agarrado como se agarra la bailarina a él. No, porque se nos han escapado los seis años entre los brazos. Los tengo, esos años, en los dedos, aún los siento.
No hemos sabido sujetarnos como lo necesitábamos.
Y yo necesito. Ahora le necesito a él, pero necesito otra cosa para no querer escurrirme, para no querer zafarme de él.
Se están amando en la foto y se están moviendo, hay energía. Yo tengo energía, pero no sé si suficiente para él. Me ha faltado ese movimiento, ese agarrarse con convicción porque quieres estar al cien por cien.
Me han faltado cosas que ahora no sé si se pueden recuperar.
Pero sé que le quiero. Y que le quiero abrazar.
Lo sé.

lunes, 16 de julio de 2007

Próximos contenidos: Ponderosa Tanzland Festival


Ya estamos de vuelta, desgraciadamente.
Se me agolpan las ideas, tengo mucho que decir, quiero recordar lo aprendido y vivido, lo bueno y lo malo, todo lo que me permitan los huecos de la realidad.
Por eso, me propongo y propongo un índice de contenidos sobre estos días:

- Recomendaciones de actividades futuras relacionadas con profesores y miembros del festival (David Lakein, Shahar Dor, Impulstanz, Kathleen Hermesdorf, Stephanie Maher...).
- Monográficos sobre los profesores del festival que más me han aportado (Kathleen y Shahar).
- El festival en sí (impresiones, ambiente, la organización, proyecto social, gente, sensaciones, caracteres, culturas, críticas, etc.).
- Las performances allí vistas (Bruno Caverna y Ricardo de Paulo, improvisaciones, Shahar, Kathleen, Stephanie, David, Johanna, Jessy, Ayara, Sara Shelton, María Francesca, etc.).
- Mis sensaciones, mi visión, mis fotos, mi gente.
- etc.
- Propuesta de un espacio abierto de debate para quien quiera aportar sobre lo allí vivido, lo que pudo ser, lo que ha sido, lo que faltó, lo que nos trajimos, lo que dejamos allí, y todo lo que sintamos.
Si alguien quiere opinar en cualquier otra lengua que lo haga. Los recursos de Internet nos permiten traducirlo todo. Que por escrito al menos el idioma no vuelva a ser un impedimento para intercambiar impresiones...

[...]

viernes, 6 de julio de 2007

Volamos


Ahora sí que nos vamos.
Nos vamos a Ponderosa Tanzland Festival a bailar, a conocer tendencias nuevas de danza, a convivir con gente y con la danza, a descubrir, desarrollarnos y, sobre todo, a disfrutar.

Hasta la vuelta...

jueves, 5 de julio de 2007

Franco Battiato

Alguien ha recuperado de mi memoria a Battiato... Y cómo no iba a mencionarlo aquí.

Voglio vederti danzare

Ô Cirque


Ayer estuve en el Circo Price viendo Le vent était de la triche, de la compañía Ô Cirque.

Mi ignorancia sobre el mundo del circo impide que pueda hacer una crítica sólida. Puedo hablar de impresiones y de lo típico del "me gusta, no me gusta".

Un espectáculo ecuestre. Empezamos mal. Los caballos son bellos por definición. Son los animales que mejor reflejan la fuerza y la elegancia, pero sobre todo la libertad. Y ahí surge el conflicto. Un protagonista que no puede serlo, la libertad y la belleza como protagonistas en un espacio tan limitado. Me creó angustia verlos correr. Cuando corrían rápido se me aceleraba el corazón porque sentía un momento de placer interrumpido. Quería que esa galopada se produjera en el campo, en libertad.
Bailaban, saludaban, se coordinaban, se sabían la coreografía. Realmente, un portento de la enseñanza. Pero el animal no está hecho para que se le adoctrine en las formas humanas. No me llegaba porque no era natural, porque se cae desde el principio al saber que un animal nunca haría lo que hace el hombre. Que un animal no puede transmitir belleza así porque su belleza se define por la libertad con la que se mueve. Porque un caballo retoza en el suelo voluntariamente y no porque lo indique un látigo y horas de entrenamiento.

Me gustó la puesta en escena. El ambiente era cercano. Los acróbatas y participantes seguían en escena con su papel, en un entorno que recreaba el mundo del circo, con su caravana y todo. Una actitud buscada que sí le daba peso al espectáculo.
Por supuesto, nada que decir con respecto a las posibilidades físicas de los acróbatas. Increíble que alguien baile y salte a lomos de un caballo que galopa, sin sujeción. Del todo increíble. Pero de nuevo miraba a los ojos del caballo y veía que él tenía que estar ahí porque tenía que estar, no le quedaba otra.

Me gustó la música en directo, la "jefa", la iluminación y la cercanía.
Me gustaron los caballos, por ser caballos. Al final se le perdona al espectáculo todo lo que le quita a la esencia de los mismos, porque a pesar de todo son caballos y son exageradamente hermosos.

Me gustó ver el espectáculo, porque desconozco el mundo del circo, porque de pequeña nunca me atrajeron los payasos, los elefantes y demás animales sometidos, las estructuras típicas de circo en las que se suceden escenas sin conexión... No he tenido una infancia de circo.

Este espectáculo se acerca a otro tipo de circo, más artístico, más cuidado, más contemporáneo.
Pero faltan pasos.

En cuanto a la danza que allí se veía, busca el espectáculo, no la conexión, no el sentimiento. Y se ven coreografías llenas de saltos, sin pausas, porque existe la idea de llenar el tiempo y el espacio del mayor número de cosas sorprendentes, cuando, como sabemos, a veces lo llamativo no está en la cantidad sino en la calidad y en lo bien dosificado.

Conocer algo más del mundo del espectáculo. Me quedo con eso.
Y me quedo con la sensación de haber visto la belleza, pero no en estado puro, sino una belleza triste. La belleza bajo el punto de vista del ser humano, que no acepta que la verdadera belleza se encuentra en lo natural, y, en este caso, en la libertad en la naturaleza.

martes, 3 de julio de 2007

La dificultad del contact (el de la danza y el de las mentes)


Hace tiempo que quiero hablar de Örjan Andersson (Suecia). Ya hablaré de la danza que se hace en el norte, porque me atrae.
Y ya hablaré del contact.

Ahora sólo me apetece poner esta foto de una coreografía suya.
¿Por qué?
Porque hoy sólo quiero apuntar algunas palabras y esta foto, hoy, me inspira:

contacto, peso, fuerza, mente, escucha, equilibrio, igualdad, confianza, sentimiento, belleza, tolerancia, fluidez, dificultad, duda, cariño, búsqueda, aprendizaje, piel...

El contact tiene mucho de esto y las relaciones también.

lunes, 2 de julio de 2007

Bailar en una rave también es bailar...

Mucha de la gente que me conoce se extraña de que me guste esto, de que una persona como yo se enganche con este tipo de música. Mi forma de ser, mi oficio, mis aficiones hacen que la gente me vea más hablando de profundidades, leyendo y escuchando música clásica. En definitiva, asocian la sensibilidad a una manera de ser específica y no les cuadra que "esas cosas" me gusten. En realidad, como siempre se trata de prejuicios y etiquetas. También hablo de profundidades, leo y cumplo esos requisitos que supuestamente definen la sensibilidad. Pero para mí la sensibilidad no se queda ahí. Para mí es estar abierto a las nuevas sensaciones, a dejarte llevar, dejar que tus sentidos se sorprendan con músicas distintas, con espectáculos, gente, con tantas cosas como hay en la vida esperando a que las conozcamos.
A mí me gusta moverme, ése es uno de mis principios, y me gusta que el movimiento surja de una adrenalina concreta, o la adrenalina de un movimiento. Este tipo de música me lo pone fácil, porque me sube las pulsaciones y eso, en general, me gusta.
El sábado estuvimos en una rave en el campo. No sentí el "subidón" musico-palpitante de otras veces, pero me lo pasé bien. Me gusta la espera cuando crecen y se suspenden los ritmos. Esperas, van subiendo y eso te crea cierta ansiedad que se ve satisfecha cuando estalla el ritmo. Y ese tipo de sensación, absolutamente primaria y física, es muy fácil llevarla al cuerpo.
No puedo decir que me guste bailar cualquier cosa, porque no es cierto, me gusta bailar lo que me gusta bailar, así lo simplifico yo, sin que por eso sea una modernilla, una bacala o, en otras actitudes de mi vida, una "cultureta", una sensiblera o una profunda. Me gustan ciertas cosas y punto, y procuro mantener en mi vida esas cosas que me gustan y descubrir otras que también me pueden gustar. Tenemos una capacidad ilimitada de sentir tanto lo malo como lo bueno. Aprovechemos esa capacidad y llenémonos de lo bueno, y dejémonos de prejuicios que todo es mucho más simple de lo que lo hacemos.


Y por supuesto, los Chemical...

sábado, 30 de junio de 2007

Veranos de la Villa

De nuevo, la plaza de Colón se convierte en un espacio para la danza que podemos visitar. El Centro Cultural de la Villa también acogerá espectáculos, pero no me interesa referirme a ellos. No por que no merezcan la pena, que puede que sí, sino porque el esquema de representaciones de ese tipo en un teatro como ése, a unos precios como aquéllos, con un aforo casi vacío y un público específico no me interesa. Me interesa más la sección Descubriendo la Danza. Danza en las cuatro esquinas de Colón. Este año no encuentro cosas que me atraigan del todo, pero ir a ver danza en la calle, en una plaza como ésa, ya es algo que de por sí puede ser provechoso.
Sí me llama Rayo Malayo y Losdedae, que además tendrán lugar cuando ya esté de vuelta de Alemania.
COMPAÑÍA ALBADULAKE
Malaje - 28 de junio
COMPAÑÍA PABÚPABÚ
Especie Urbana - 3 de julio
COMPAÑÍA PRODUCCIONES IMPERDIBLES
Réquiem - 13 de julio
COMPAÑÍA RAYO MALAYO
De Tijuana a Colón - 17 de julio
COMPAÑÍA LOSDEDAE – CHEVI MURADAY Sumérgete - 24 de julio

Se me había olvidado indicar las actuaciones de la calle, en la plaza del Museo Reina Sofía. Pero es que estaré en Alemania y me lo pierdo. Pero lo recomiendo.
Del 11 al 13 de julio las 20.15.
- A primera vista. Provisional Danza.
- Compañía de Juschka Weigel.
- Por el camino verde. Daniel Abreu
- No pesa el corazón de los veloces. Erre que erre.

Quien pueda ir que vaya, que es gratis, en un espacio interesante y buenas actuaciones.
Programa

viernes, 29 de junio de 2007

La generosidad

La generosidad es llenar los huecos de los demás, sin darnos cuenta, con gestos. Los gestos los recibimos sin que quien los tiene apenas se dé cuenta, porque son eso, generosos. Hay quien se deja querer fácilmente, bien porque se conforma con poco, bien porque tiene necesidad constante de apreciar los gestos de los demás, por mínimos que sean. Cada gesto tiene un nombre, una forma, una personalidad. Descubrir el carácter que cada uno de nosotros le da es también un acto de generosidad. Recibir como algo positivo algo que no haríamos nosotros, pero que para otro sí va cargado, dentro de su forma de ser, de cariño es también generoso, porque es tolerar, aprender y valorar.

Michelle nos ha regalado a todos un DVD de fragmentos de danza. Es un acto objetivo de generosidad, pero ella no sabe cuánto puede llegar a determinadas personas un gesto así. Lo entrega sin saber cómo lo recibiremos, con espontaneidad, y eso me gusta. Me gusta la espontaneidad de los actos generosos. Esos que se confeccionan y los otros que surgen sin pensarlo. Ambos son espontáneos porque no esperan ni piden nada a cambio.

El cuerpo no es tan generoso. Y nuestra relación con él tampoco lo es. Le pedimos más y a veces nos da poco. Pero otras veces cuando nos da algo que no esperábamos se lo agradecemos como cuando alguien te dice algo que no esperabas y te alegra el día. Igual, porque el cuerpo a veces te alegra el día, le alegra el día a tu mente y eso siempre es de agradecer.

Hay que dejarse querer, hay que dejarse atraer por la generosidad de los gestos, apoyarse en los demás y en sus formas de expresarse y ofrecernos como apoyo para lo que esa nuestra gente, esos nuestros cuerpos, esas nuestras mentes... nos necesiten.

martes, 26 de junio de 2007

La sabiduría de la calle

Los espacios, las horas, la luz, la temperatura, la gente... Tantas cosas definen una actuación en la calle, que cada una se vuelve distinta, que puedes hasta creer que bailas piezas diferentes. Esa magia de lo nuevo, de lo inesperado creo que sólo la podemos vivir en la calle. La calle significa que parte de tu pieza es todo lo que te rodea; sonidos de la ciudad, un grito de un niño, un perro que pasa, la tarde que va cayendo, el flash de alguna cámara, los focos improvisados demasiado cerca... Elementos que van acompañando la pieza porque la calle es más protagonista que la obra en sí.
Cuando por primera vez bailas en la calle quieres volver a hacerlo para rectificar o mejorar lo que salió flojo. Sin embargo, a pesar de ese propósito y de incluso mejorar lo que te propusiste, siempre surgen cosas nuevas que te ponen la atención, los sentidos y los sentimientos en alerta. Surgen nuevas sensaciones a partir de una nueva mirada de alguien que está entre el público o de una música que no aprecias o incluso de lo que ha sucedido justo antes de salir. La calle es sincera porque estás expuesto a todo, absolutamente a todo, porque no estás resguardado entre focos, escenarios y bambalinas, sino que estás al mismo nivel de la misma y de todos los elementos que la componen. Ofreces algo, te ofreces como se está ofreciendo el público que te huele y escucha de cerca.
El sábado sentimos todo esto y mucho más y, tal vez, sí aprendimos de las otras veces que teníamos que disfrutar, que era lo más importante. Y nos reímos, nos miramos y nos guiñábamos los ojos, porque estábamos a gusto. Y estábamos a gusto porque aprendimos de la calle y porque nos dejamos llevar por ella.

domingo, 24 de junio de 2007

miércoles, 20 de junio de 2007

A Silver Mt. Zion

Otra de las ideas que me ronda la cabeza desde hace tiempo es hablar de la música con la que me identifico al bailar. Ya hablé hace tiempo de Cocorosie. Son muchos los grupos y estilos que me gustaría recuperar para bailar. Normalmente, elegimos nuestras canciones favoritas cuando bailamos en la intimidad, en casa, cuando improvisamos sin que nadie nos vea. Por lo que veo en mí, me decanto por un tipo de música de quejidos, una música con ritmos densos, con pausas, silencios y llantos, una música que protesta, sufre y siente, que llora y ríe a la vez. Una música triste y esperanzada, una música precipitada, una música urbana que habla de la libertad, de la represión... Tal vez uno sea lo que escucha y, por supuesto, lo que baila.
Descubrí a A Silver Mt. Zion, banda del llamado post-rock, gracias a las clases de Ángela. No hacía falta que nos explicara que conectáramos con la tierra, que sintiéramos nuestro peso en ella, que profundizáramos en nosotros y alargásemos el cuerpo en movimientos densos. No hacía falta, porque las coreografías que proponía junto con canciones como las de este grupo canadiense, también llamado Thee Silver Mt. Zion Memorial Orchestra & Tra-La-La Band, te lo daban todo para que te dejaras llevar, densa y dramáticamente por los caminos del sentimiento, la tragedia, acelerándote y creciendo como lo hace su música. Grandes redondos, pliés infinitos, giros con golpes de cabeza, caídas dramáticas, pausas sugerentes, más giros y sobre todo aquellos sonidos de tantos instrumentos nos daban el pie para conseguir, o al menos buscar, la continuidad, esa continuidad tan difícil y bella de la danza contemporánea.
Mi canción preferida es For Wanda, pero no he encontrado fragmentos dignos del disco más que los del enlace (algo distinta a la original) y el de you tube, cuya ridícula foto realmente le quita protagonismo a la canción. Hay que hacer un esfuerzo sólo por escuchar.

domingo, 17 de junio de 2007

Siempre en mente







El otro día con unas simples contracciones de torso en clase, volví a recordar a Christine Tanguay. Volví a recordar el Graham. No quiero hablar mucho de esta técnica porque es lo más manido de la danza contemporánea. Pero me acordé de las contracciones, las espirales y las diagonales.
Más tarde, el sábado volvió a salir el tema de las terapias, de algunas técnicas que buscan sacarte tus traumas quieras o no... Y es que para mí las contracciones de Graham son un ejemplo de lo que un movimiento o una técnica puede conseguir sin pasar por una introspección forzada del interior de cada uno. Es un movimiento, una actitud que de hecho nació con esa idea de expresar algo que está muy escondido en nosotros y que posiblemente sea negativo. Sin embargo, a pesar de ser negativo, de generar una sensación dramática, nos hace crecer. Parte de su gracia está en que parece que encogemos el estómago o las costillas o el pecho y, al contrario, estamos creciendo. Como si nos cayera agua fría, o, como decía Christine, un hielo, desde el cuello y dejáramos que resbalara poco a poco por el torso hasta la pelvis, nos vamos estremeciendo. Algo nos estremece, y soltamos el aire, abriendo huecos en nuestro cuerpo, que nos permiten también abrir los huecos de nuestra mente y crecer.
Aprender a hacer unas buenas contracciones de Graham, al igual que una buena espiral o una buena diagonal cuesta mucho, mucho tiempo y experimentación, pero sobre todo cuesta sentirlas. Se trata de eso, de sentirlas, de que tu cuerpo las interiorice, pero más importante es que las sienta tu mente, porque son expresión de mucho más, de algo mucho más fuerte que como todos sabemos creó Martha Graham.
El cuerpo, como seguimos comprobando, puede ser el terapeuta de nuestra mente.

martes, 12 de junio de 2007

Roberto Oliván


Éste es el punto de partida para investigar y escribir sobre la mezcla de disciplinas: la danza, el circo, las acrobacias, el teatro, el ambiente festivo de mostrar el arte en la calle...
La compañía Enclave me da un buen pie, y Roberto Oliván está al frente. Ya veremos qué saco de todo esto. De momento, un buen vídeo de su última creación Homeland.


domingo, 10 de junio de 2007

Recomiendo





Madrid: 14 de junio. Blanca Arrieta. Teatro Pradillo.
Málaga (Nerja): 14 de junio. D_Krama. Festival de calle Huellas.
Madrid: 17 de junio. 13 rosas. Arrieritos. Plaza de Lavapiés.
Santiago de Compostela: 22 a 26 de junio. En pe de pedra 2007.
Barcelona: 28 de junio al 8 de julio. Nats Nus. Teatre Nacional de Catalunya.
Valencia: 29 de julio. Erre que Erre. Sala de Nuevos Medios.
Bilbao: 30 de junio en Bilbao. D_Krama. Festival de calle Lekuz Leku.
Zaragoza: 30 de junio. Erre que Erre. Villanueva de Gallego.

Y mucho más...

sábado, 9 de junio de 2007

Animales en más de 180 grados




Ayer vimos
Ojos de Pez, de Daniel Abreu.
"Se denomina objetivo ojo de pez a aquellos cuyo ángulo de visión es extremadamente grande, de 180 grados o más. El objetivo ojo de pez es una forma especial de súper objetivo gran angular, cuya distorsión (a veces deliberada) se asemeja a una imagen reflejada en una esfera."

Es muy probable que Daniel Abreu, Andrea Quintana, Igor o Anuska Alonso lean esta crítica, y no por ello va a ser más positiva. Lo va a ser me lean o no. Una de las mejores piezas que he visto en mucho tiempo.
Daniel, no tuve que esperar, no necesité tener paciencia. Me atrapó la lentitud desde el principio, no me dediqué a mis pensamientos, me mantuve absorta desde que Andrea entró en escena. Saboreé los desnudos, las posiciones y el progreso creciente de la pieza.
Algo primario se nos muestra, algo de origen, de naturaleza animal. Como un Adán y una Eva, Andrea e Igor se acercan desnudos. Nos situamos en un tiempo impreciso pero primigenio. La belleza de la imagen de Igor sobre el muro, como un Atlante que sujeta un templo, iluminado su cuerpo, y una Andrea que venía del terreno de la inocencia, del juego, de la risa, que se acomoda entre sus músculos, para formar nuevas imágenes griegas. Andrea está fantástica, con su presencia, su naturalidad, su expresión...
A partir de ahí, se van turnando en paseos y movimientos animales, poco a poco y a pecho descubierto. Daniel abre nuestros ojos a sus hombros y brazos, que como siempre sorprenden. ¿Pero qué hacemos con nuestros ojos cuando sale Anuska en escena? No podemos apartarlos de ella. Alguien dijo ayer que tal vez quedaba desnivelada la pieza por la omnipresencia de Anuska, por su rotundidad y protagonismo. Y es que se come el escenario. Lo llena ella sola. La veo como una pantera, suave, elegante y fuerte. Su torso no es normal; lo desafía en movimientos que parecen no costarle. Está absolutamente increíble. Pero sigue el ascenso y, tras efectos de movimientos y gestos que se repiten, se forman dúos, tríos y cuartetos en trepidante energía sobre la arena. Andrea y Anuska se muestran fuertes y seductoras. Hay mucha seducción en la pieza, hay sensualidad y elegancia. Por eso son animales, felinos sin complejos que avanzan a cuatro patas, con el típico movimiento de Daniel, en el que las patas delanteras hacen mover el resto de la columna. Son gatos cuando Igor y Anuska restriegan sus cabezas uno sobre el otro. Sólo me faltaba ahí un ronroneo, pero tal vez estaba el mío.
La música, perfectamente adecuada a la evolución, es también natural, con agua, palabras en árabe, que junto con la iluminación (alguien dijo que escasa) crean paisaje.
Y seguimos con Anuska, porque es cierto que la queríamos dentro, queríamos que no se fuera, que siguiera moviendo su torso y su pelo.
Pero llegamos al final. Y ahí me vi atrapada del todo. No quiero caer en interpretaciones que tal vez no existan, pero agradezco que se ofrezcan esas pautas para que cada uno vea lo que quiera. Efectivamente, hemos girado para ese momento más de 180 grados, como la lente de un ojo de pez, hemos girado 360, pero la imagen ha cambiado. Por qué ha cambiado cada uno puede decidirlo, pero me gusta que se me abra la posibilidad de apreciar que, si al principio Andrea subía por el cuerpo de Igor, al final es Daniel quien la eleva. En Andrea ha cambiado algo, no asciende, no trepa, sino que es recogida y sostenida, como en una visión casi de marcha atrás.
Y vuelve a desnudarse, graciosa y pícara, provocando de nuevo la risa.
Tal vez yo disfrute más que otra gente porque me encanta ver todo lo animal que tenemos. Abreu lo potencia en el físico y en la puesta en escena. Lo natural, la naturaleza, lo originario y por tanto puro. Y lo muestra en círculo, con un cierre circular que no cerrado, porque un ojo de pez consiste en eso, en abrir todos los puntos de vista que a priori no tenemos con una visión normal.

Apuntes:
Allí estaba Ángela. Me alegré de verla y de imaginar su felicidad al ver a sus chicos tan grandes y tan bellos.
Repito que si bien a mí me pareció una pieza redonda hubo opiniones que decían que Anuska tenía demasiado protagonismo, aunque tal vez era la intención o, como yo creo, no lo puede evitar. Es muy grande. Aunque es cierto que yo le habría dado más papel a Andrea que ya nos ha demostrado antes cómo puede encarnar un animal.
Mis pegas van a La Casa Encendida. Tuve la sensación de que apagaron las luces cuando aún no habían acabado, y faltó cuidado cuando un guarda de seguridad pasó cerca de nosotros para hablar con alguien. Todo estaba en silencio y contenido pero ya había empezado la pieza.


¿Cuándo volveréis a hacerlo?
Quiero volver a verlo.

viernes, 8 de junio de 2007

Tiempo para todo



Me gusta apurar el tiempo.
Adoro dormir, pero sería un tiempo precioso que podría aprovechar para hacer más y más cosas. De momento la modernidad no nos ha dado una solución para evitar las horas de sueño, así que apuro el tiempo. Me angustia que pasen las horas por todo lo que me voy dejando en el tintero, pero al mismo tiempo disfruto de ese frenesí de no parar.
Si uno quiere puede hacer tantas cosas como se proponga.
Trabajo, escribo, bailo, salgo, pienso, aprendo, vuelvo a trabajar, vuelvo a bailar, y más y más.