domingo, 9 de septiembre de 2007

Kathleen Hermesdorf. Lujo animal

Kathleen es un animal. No sé cuál. Tiene que ser un animal enérgico, fibroso, vital y activo.
Su danza propone caminos nuevos. Propone el camino de la fuerza física que toma forma a través del desahogo, de la liberación del cuerpo, un cuerpo muy preparado. Con ella gritamos, gesticulamos, saltamos, rodamos y vivimos el release más físico. Rápidos movimientos entrecortados, pero que generan secuencias muy bailadas, rítmicas, plagadas de imágenes difíciles de alcanzar. La música ayuda. Es una música también animal, una música que tira de tu adrenalina y ayuda en las secuencias rítmicas.
Pero verla a ella es otra cosa. Cuando proponía los ejercicios parecían fáciles, porque ella los lleva dentro, porque ella es así de vigorosa y enérgica como su danza.
Además de las clases pudimos ver dos piezas en las que aparecía majestuosa y bella. Ese cuerpo musculado y flexible se vio enriquecido por una actitud poderosa en la improvisación que se marcaron Shara Shelton, Stephanie Mhaer, Francesca Scaroni y Shahar Dor. Pongo el principio de la impro que grabé allí. Ella, la de verde, atrapaba las miradas.
En otra ocasión pudimos ver una pieza increíble junto con Francesca (Inspirare de Shara Shelton). Ayudadas de una vestimenta masculina y grandes dosis de harina sobre el escenario (maravillosa aula de Ponderosa que aparece en el vídeo de la impro), su energía no quedaba en su cuerpo ni en el espacio que generaba en los contact con Francesca, sino que llegaba a las primeras filas. Conseguía que quisiéramos salir hasta ella y dejarnos manipular por ese cuerpo animal para rebozarnos bailando en la harina. Pieza de la que pongo también un fragmento que aparece en youtube.
Por último, he encontrado un vídeo reciente que muestra algunos de sus ejercicios en clase. En él se puede ver que, además de todo lo dicho anteriormente, hace un gran uso del espacio. Desplazamientos, semiencuentros y ritmos entrecortados. Una energía que en este caso los alumnos no consiguen alcanzar. Es difícil acercarse a un nivel como el de Kathleen. (Aún no se puede colgar.)

Todo un lujo, Kathleen. El lujo animal.




viernes, 7 de septiembre de 2007

Septiembre



Septiembre creo que es el peor mes del año. Justo después de mi cumpleaños, es el tiempo en el que había que volver al cole, cuando acaba el calorcito y empiezan las lluvias y el frío que tan poco me gustan. Septiembre tiene ese aire de responsabilidad. Supone conectarte con la vida real, con las obligaciones, las responsabilidades, aunque no te hayas ido a ningún sitio o no hayas tenido vacaciones. Por eso la gente se empeña cada septiembre en ir al gimnasio y aprender inglés. Ilusos, es porque es septiembre, ya se pasará.
Sin embargo, septiembre tiene otras cosas buenas. Además de recibir clases de danza, empiezan los festivales, empiezan los espectáculos. Tantos que la agenda tiembla y el bolsillo, por supuesto. Pero eso significa que en septiembre, a pesar de que bajen las temperaturas, de que anochezca antes de que me termine la cerveza, empieza el movimiento. Otro tipo de movimiento, pero también necesario.

Así que tenemos de momento que arrancar con esta agenda que seguirá hinchándose en otoño, y lo hacemos con Territorio Danza (Sala Cuarta Pared), del 17 de septiembre al 13 de octubre.
Y en él recomiendo:

- Vitrinas de la compañía Lapsus Dansa (18 y 19 de septiembre).
- Noches de solos de Provisional Danza (21-23 de septiembre); Noches de dúo (25 y 26 de septiembre); Noches de todos (28-30 de septiembre).

Y por supuesto está la Noche en Blanco (22 de septiembre), de la que ya hablaré cuando consiga ver un programa decente.

Disfrutemos de las cosas buenas que tiene abandonar el verano.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Silent Screen/Bella figura





Definitivamente no voy a ir a verlo. Pero al final la cuestión temporal es la que pesa. Tengo poco margen para organizar mi trabajo e ir al Real.
Así que pego algunas fotos que merecen la pena, del portal danza-eter.

martes, 4 de septiembre de 2007

Lo de siempre

Ayer paseaba por la plaza de Oriente y de repente veo un cartel en el Teatro Real. Sí, efectivamente, desde hoy está el Nederlands Dans Theater representando Bella figura. De esta pieza es la imagen del cartel. Lo primero que pensé: "mierda, esta obra la quiero ver, pero es en el Teatro Real"... Veo la programación y era cierto que del Teatro Real poco se podía esperar. Los precios evidentemente son altos, o por lo menos para esta obra no hay menos de 18 euros y en la picorota más absoluta. Me hace mucha gracia cuando escucho que este teatro tiene precios adsequibles. Claro, depende de para qué y lugar del teatro. Lo peor de todo es que está programada sólo para cuatro días. Eso imagino que incrementa el precio, además de ser un espectáculo importante. Si se programa algo sólo cuatro días, hay que sacarle el mayor partido. En fin, irán los de siempre, imagino.
Yo aún dudo si ir o no porque me gustaría mucho ver esta pieza.
Muestra de ello es que ya hice un post sobre ella y Jirí Kylian el 21 de enero de 2007. Pero vuelvo a poner el vídeo para los que no puedan ir a ver la pieza. El Teatro Real te pone muy fácil no ir.

miércoles, 29 de agosto de 2007

5.ª Muestra de circo, teatro y música “A pie de calle” (Lavapiés/La Latina)


Del 7 al 15 de agosto tuvo lugar de nuevo este acontecimiento urbano.

La Asociación Cultural Nuevas Tendencias junto con Lo Máximo organizaron como cada año una muestra del panorama callejero internacional de circo, teatro, música y, por primera vez, danza.

La popular zona de Lavapiés y La Latina vistió sus calles de algo más que cañas, minis, vinitos y tapas. Quien lo vive y lo frecuenta sabe de su tan nombrada multiculturalidad, su mezcla de ambientes y gentes. Pero este barrio madrileño es mucho más que todo eso. Es un perfecto enclave en el que se concentran la tradición, el Madrid más costumbrista, la modernidad y, sobre todo, la iniciativa de nuevas tendencias culturales. Esta muestra es un buen reflejo de ello. Como ellos mismos dicen, impasibles al desaliento, a base de positivismo y buen humor, consiguen, a pesar de las trabas del Ayuntamiento y con ninguna ayuda más que la de la energía, el entusiasmo y el bolsillo de los bares de la zona y de ellos mismos, que la cultura callejera tome entidad. Ellos hacen de Madrid un lugar abierto al ciudadano, el cual participa de los espectáculos, la música, el baile y la bebida de las barras. Las emblemáticas calles son arte y diversión, una diversión que transmiten ellos los primeros, los organizadores. Las sonrisas y predisposición a todo, de nombres como Elena o Malena, dedicación y entrega para que todo salga bien y como los artistas desean, etc. son la primera puerta que quien en esta muestra participa ve abierta y tras la cual sólo hay confianza, ganas y generosidad.

Números de teatro-circo de Francia (Scénes de Meninges) o del mismo Madrid, la Niña Terremoto, pasando por los grandes La Mano Jueves, que hicieron del mundo laboral un mundo de personajes tiernos y realmente divertidos (Jose-profesor de tenis me subió al escenario y entre vergüenzas y carcajadas me encandiló), o el Payaso Incandescente nos hicieron reír sentados sobre los adoquines de representativas calles como Olivar o Lavapiés, del 7 al 10 de agosto.

A partir del sábado 11 nos trasladamos a la plaza de los Carros. La música de la Cornelius Big Band, las acrobacias estéticas de Chimichurri o la salada Circonchita son sólo una muestra. Venían de Málaga, Italia, Extremadura o Argentina. Venían para seguir engalanando las calles de arte y gracia. Y por primera vez, y esperemos que este nuevo plato en el menú de “A pie de calle” se repita todos los años, hubo danza contemporánea (Fugapiés -nosotros-). Quienes participamos en este número no sólo vivimos este festival mientras duraba la actuación. El festival se saboreaba desde el momento en que se ponen en contacto contigo, y después allí cuando te consultan sobre la instalación de los medios escénicos. Están a tu disposición, a disposición de tu arte.

Te das a un público diverso, un público joven, pero también mayor, también un público al que le llegan los números a su lugar de reposo, porque siempre se sienta en esa plaza a beber vino desde hace años, un público más entrenado en las artes del consumismo o un público extranjero, o aquel que baja a hacer recados y se encuentra contigo. Todo esto consigue “A pie de calle”. Consigue meterse en las callejuelas y los edificios más antiguos, en las plazas de mayor solera y acercar a la gente a la verdadera diversión. La diversión de descubrir lo nuevo e inesperado en tu querido barrio.

Quienes lo vivimos desde un lado u otro de la escena sentimos la indignación de que este proyecto no tenga el apoyo merecido, pero, al mismo tiempo, la alegría de que se sostenga, y de esta manera tan digna y hermosa, gracias a la colaboración y participación de tanta gente que cree en el arte, pero que ante todo cree en el barrio.

Y, sí, allí estuvimos y bailamos y quedó bonito y gustó y lo disfrutamos...

martes, 28 de agosto de 2007

Shahar Dor. Filosofía necesaria


Conocimos a Shahar en julio, en el Ponderosa Tanzland Festival (Alemania). En este festival formativo de danza contemporánea, este multidisciplinar israelí nos ofreció su visión del mundo creativo en el curso de Solo Improvisational Performance.

Hombre pausado, de habla calma y profunda, transmitía con la palabra en qué consiste expresar. Se trata de trabajar desde dentro, escuchándonos a nosotros mismos, a nuestro cuerpo y sus alrededores. Cuando nos escuchamos surge la sincera creatividad. Cuando creamos, ampliamos el vocabulario de nuestro cuerpo y nuestra presencia se vuelve contundente porque nos la creemos. No basta la técnica. Cualquier artista escénico puede agarrarse a ella y dejar de lado la voluntad de hacerse preguntas, explorar y transformar su mente. Su enseñanza y trabajos están basados en la creación de una imagen espontánea, a través de la cual se puede expresar el humor, la sensibilidad y la libertad del funcionamiento espontáneo de los aspectos comunicativos. A partir de esa imagen o gesto se puede crear una acción y esa acción provoca una experiencia, la que siente el artista y la que al mismo tiempo recibe el público.

A través de la intuición podemos crear un espacio dinámico en el que el movimiento resulte algo no visto y un tiempo en el que puedan ocurrir todas las historias imprevistas.

Las intenciones artísticas se perciben en el momento del acto porque son sinceras y veraces, porque nacen del silencio del corazón del artista que medita y siente.

Shahar ofrece una filosofía del performer, aparentemente complicada, pero cuando habla sugiere y transmite con sencillez ese ambiente propicio para la creación y la transmisión de imágenes sinceras.

Todo artista que se ofrece ante un público se está abriendo y entregando. Pero no sólo entrega su técnica aprendida y ensayada, sino que debe tener presente el camino de la expresión. Un artista debe tener confianza en su base técnica y profundizar en estas otras fases de la creación para así sentir en escena y, por tanto, hacer sentir al espectador algo más de lo que acostumbra a ver.

Podemos buscar e indagar en nosotros mismos y con esa confianza darnos con generosidad y dejarnos llevar por nuestras expresiones más profundas.

Tal vez tengamos la posibilidad algún día de que Shahar nos transmita con sus propias palabras y ejercicios las propuestas de este camino de indagación. Cualquier artista, cualquier bailarín, cualquier actor sabría aprovecharlo, disfrutarlo y aprender de ello para que sus creaciones se vieran enriquecidas al máximo.