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martes, 5 de junio de 2007

Release


[Para David]

Sabemos que significa soltar, relajar, liberar...
El interés de esta técnica radica en que surge de la exploración de bailarines como Trisha Brawn y Steve Paxton para liberar al cuerpo del rigor técnico al que estaba sometido. Tras esta búsqueda nace el descubrimiento del cuerpo como algo orgánico, en el que respiran y por tanto piensan los huesos, los músculos y todas las partes del cuerpo. Conscientes del mismo, a través del conocimiento de la estructura ósea y muscular, comienza una búsqueda de la efectividad con un menor esfuerzo, porque el bailarín aprende a controlar el cuerpo hasta tal punto que puede liberarlo sin miedo a caer o hacerse daño. Dejamos la tensión y pasamos a una fluidez de los movimientos. Al mismo tiempo, podemos potenciar las líneas del cuerpo, la solidez del centro y la pelvis y, con todo ello, crear un movimiento más natural.
En la práctica, sentimos la espalda, la columna, las costillas, la pelvis, tiramos de ellas llenándolas de aire y de la seguridad de tenerlas ahí para, una vez colocadas y sentidas, hacerlas más grandes y sólidas. Así, el pecho se abre, crecemos y liberamos tronco, piernas, brazos y cabeza. Dejamos fluir un cuerpo en control. Es difícil pero es gozoso.

miércoles, 10 de enero de 2007

Graham

El martes comenzamos la clase con unos ejercicios muy simples de contracción, relajación y espirales de Graham. No es muy común en esta nueva clase a la que acudo. Me alegré de recordar estos ejercicios que tanto trabajé en las clases de Christine Tanguay. Al hilo, he de decir que esta última es de las mejores profesoras que me he encontrado. Conoce tu cuerpo, te corrige en función de tus posibilidades y transmite las nociones de esta técnica con una pedagogía inigualable.
Gracias a aquellas clases pude saborear una técnica que lleva décadas en la danza, base de cualquier variación del contemporáneo. Refuerza y permite localizar el centro, tan buscado por los bailarines. Una fortaleza y solidez que permite soltar cuando es necesario, que permite caer al suelo de manera controlada... Además de la técnica, Martha Graham aportó la necesidad de una expresión interior, profunda, de la cara y de todo el cuerpo, que llegara al público, sobre los recovecos tal vez más oscuros del ser humano.
Todo ello definió un nuevo estilo de baile y fijó un estándar del que muchos coreógrafos y bailarines siguen bebiendo hoy día.
Este escueto vídeo, de baja calidad, todo hay que decirlo, muestra algunas de estas cuestiones.
Volveremos a Martha, volveremos a Christine. Es inevitable.