martes, 15 de junio de 2010

Nuevas fechas en Costa Contemporánea

Foto: Pollobarba
Cambiamos las fechas de Costa Contemporánea para que quienes quieran asistir lo tengan más fácil:

Puente de octubre: 9-12 de octubre, llegada el 8.
Más información, inscripciones y dudas en la página oficial.

lunes, 31 de mayo de 2010

Estreno web Costa Contemporánea


Ya tenemos una página web para Costa Contemporánea

Ya se ha abierto el plazo de inscripción, reserva tu plaza.


Bienvenido a tus vacaciones en danza.

Fotografía: Pollobarba

miércoles, 26 de mayo de 2010

Wim Vandekeybus y Pascal Magnin

Ya sabemos que la danza contemporánea sufre sólo de los límites que le queramos poner, por lo que por lo tanto son relativos. Uno de los límites que cada vez supera mejor, y de cuya superación sale tan fortalecida, es el del espacio.

Se bailan las calles, las bibliotecas, los museos, los semáforos y hasta la playa...

Wim Vandekeybus realizó en 2005 esta hermosa película danzada. Belleza y perfección hasta sobre la erosiva arena de playa de su Última vez.
Fantásticos como siempre los bailarines, pero sobre todo la hermosura de algunas imágenes, las que nos da una película en la que se demuestra, una vez más, que se puede bailar casi todo.




O la película Dance for camera, de Pascal Magnin, y sus danzas en el campo y en el agua:



jueves, 20 de mayo de 2010

Sara Román en Provisional Danza


Me topo con esta bella mujer y aún más preciosa bailarina en unas fotos de Miguel Ángel García de una coreografía de Provisional Danza.

La conocí en la escuela de Carmen Senra. Hay gente que verdaderamente nace con un don para la danza. Casi no tenía experiencia a sus espaldas ni siquiera en clásico, y se manejaba como pez en el agua entre los movimientos fluidos, la relajación de la cabeza, la precisión técnica...

Anuska Alonso, de la que he hablado antes aquí, y Sara me hacían sentirme dentro de una puesta en escena en cada clase. Sobre todo porque se veía claramente su potencial. Anuska es ya muy grande, y me alegra que Sara esté con Carmen Werner, que esté a la vista.
Ahora sólo espero verla en directo y confirmar mis predicciones de hace tantos años ya.




miércoles, 19 de mayo de 2010

Costa contemporánea. Curso intensivo octubre


Ya está en marcha el curso intensivo de danza contemporánea Costa contemporánea que estamos organizando en la costa de Almería para octubre de 2010. Los detalles se irán mostrando en el blog costacontemporanea.blogspot.com.


Un taller de danza de cuatro días con Michelle Man y Guillermo Weickert, de investigación, creación, actuaciones, espectáculos y vacaciones, con alojamiento y desayuno incluidos en el paraje natural del cañón del río Aguas.

viernes, 16 de abril de 2010

Líneas en movimiento. Luis Martínez


En esta ocasión nos acercamos al arte gracias a uno de los mayores ilustres visitantes de este blog, Luis Martínez.



Y debemos acercarnos más cuando vayamos a la inauguración de su exposición:






Jueves, 22 de abril
Galería María Correas
Padilla, 1
28006 Madrid





Las líneas para mí son la mayor expresión del movimiento. El punto se queda atrás (pero presente en su pasado) y la fuerza, impulso, energía, atracción, etc. se hacen presentes, parecen querer decír aquí estamos y nos mostramos porque nos movemos, porque estamos dejando huellas gracias a nuestro movimiento.

Un movimiento apoyado a veces por el color, que ofrece sombras y fondos y espacios. Ofrece planos, distintos planos en los que de nuevo imaginamos al hombre en movimiento porque nos podríamos desplazar por ellos.

Una bella obra al alcance de nuestra vista, al alcance de nuestra humilde percepción. No necesitamos más, porque se muevan o no las líneas de Luis Martínez, se atraigan o no los puntos de su arte y se solapen o no los planos en sus obras, todo eso al final nos da igual porque lo que importa es lo que nos mueva a nosotros, y porque "Tanto menos se goza de las obras de arte cuanto más se entiende de ellas" (Adorno).

Y yo no entiendo nada, yo percibo y siento.

Yo no entiendo, pero me gusta el arte de Luis Martínez.







miércoles, 17 de marzo de 2010

De vuelta al cuerpo y la mente: yoga Iyengar

Tras unos meses de ausencia, en los que el cambio de residencia, de ritmos, de mentalidad, etc. han hecho que me silencie en exceso. Tras haber ejercitado mi danza sólo de manera intensiva con el objetivo de prepararla para las actuaciones del Día de la Mujer. Tras decidir que no puedo dejarme de lado aunque alimente mi cuerpo y espíritu ahora que vivo en un lugar más saludable. Tras todo ello, he vuelto a mi cuerpo y mente tomando clases. De momento comienzo con el yoga Iyengar.

Es un placer verme de nuevo ante un profesor, rodeada de alumnos en silencio que escuchan y aprenden. Es un placer dejarse llevar por las indicaciones, que te entran por los oídos y que recibe tu cuerpo. Es un placer moverse y conocerse a uno mismo en el movimiento, en la respiración, en la fuerza, en la constancia, en la lucha, en la búsqueda de la serenidad.

El yoga Iyengar, siempre recomendado para bailarines, es muy duro físicamente. Con eso ya me engancha, por mi perseverancia en el perfeccionismo y en la lucha por mejorar cualquier cosa que considero necesaria para mi bien. Es un ejercicio difícil porque conjuga muchas cosas, porque te lleva a límites insospechados, a los que es posible llegar gracias a una relajación y confianza, una meditación difíciles también de alcanzar. Duelen algunas posturas, duele rotar la cadera en sentidos opuestos porque cada pierna debe tirar a un lado. Duele sacar el pecho, proyectarlo mientras realizas una postura aparentemente incómoda. Duele pero gusta.

Gusta porque quien te sabe dar bien una clase inspira la confianza y la paz que necesitas, porque confías en que en ese ambiente de calma tu cuerpo está más receptivo a lo que le pidas.
Me gusta porque me miro con los ojos del cuerpo sin espejo, y aún no me encuentro, aún no saben mirar mis ojos y ser conscientes de que estoy bien colocada, porque lograr esa conciencia corporal requiere su tiempo.

Me gusta porque es un reto a mi necesidad de ejercicios dinámicos y activos, por lo que me gusta buscarme en situaciones de paciencia, calma y resistencia. Me gusta investigar en mi cuerpo y sentir todas sus partes, los hombros, los abductores, la cadera, los omóplatos, y, aunque no me lo indiquen, seguir buscando, seguir alargando, seguir estirando, seguir llenando el cuerpo, seguir respirando, y cada vez que respiro buscarme dentro. Porque mis retos están en tantas partes que sentirme que los busco poco a poco me llena de placer.

Necesitaba una clase, necesitaba sentirme en cuerpo, como dice Michelle, que para mí también significa sentirme en mente, algo muy ligado al yoga, donde van tan unidos ambos polos.

No sé si llegaré a las inquietantes posturas de esta disciplina, no sé si conseguiré hacerlas sin esfuerzo, o troncharme flexiblemente respirando y gestualizando la calma. Pero sé que desde mi inexperiencia y humildad, abriré esos ojos corporales para llenar lo físico de mente abierta y deseosa de aprender algo tan complicado y hermoso a la vez.

Fortaleceré mis músculos, seguro, flexibilizaré mi dura constitución, respiraré mejor y viviré más acorde con esta etapa de calma, en mente y cuerpo.

Me falta bailar, aquí es difícil. Necesito bailar, pero sabía que para empezar, y mientras encuentro cómo, el yoga me daría paz y ejercicio necesarios como para afrontar mi vuelta al trabajo constante de la danza. Mientras, aprendo y disfruto del yoga Iyengar.